A menudo nos preguntamos cuándo se tiene que podar el jardín. Muchos han leído que se tiene que hacer al final del invierno, es decir en marzo; otros que la planta ha de estar en reposo vegetativo, o sea que se ha de podar en enero o febrero.

La respuesta, como muchas veces en jardinería, es que depende…

Depende en primer lugar de la zona climática. Si vives en una zona fría y podas pronto, podría haber heladas tardías que afectaran la cicatrización de las heridas de poda. Si vives en una zona cálida, puedes empezar la poda tranquilamente a finales de enero, y continuarla hasta que se inicie el período vegetativo a finales de marzo.

También depende de la especie. Algunas plantas leñosas como el almendro, o la forsitia, empiezan a florecer en febrero. En estas especies es preciso adelantar la poda unas semanas, a finales de enero, para hacerlo antes de que se hinchen las yemas de flor. Por otra parte hay que tener en cuenta que algunas especies de árboles de madera blanda como el cerezo, el cercis o la higuera, no admiten la poda en invierno; el aclareo de ramas se tiene que hacer en verano, mediante pinzamiento.

Supongamos que estamos en la zona costera catalana, entonces febrero es el mes idóneo para la poda de la mayoría de las plantas de tu jardín. Desde la hiedra hasta los rosales o las acacias se pueden podar en este mes.

Otra pregunta común se refiere a la fase de la luna que conviene que haya cuando se poda. La respuesta vuelve a ser condicionada:

  • Si quieres crecimiento vigoroso de madera y ramaje, hazlo en luna nueva o creciente.
  • Si quieres flores o frutos la poda tendrá que efectuarse en luna llena o cuarto menguante

Por lo tanto, poda los árboles de sombra en luna nueva y los rosales en luna llena. Hacerlo así además, permite repartir este trabajo entre los diferentes fines de semana del mes de febrero.

Las tijeras de podar han de estar bien afiladas, para que el corte sea limpio y liso. El corte nunca ha de dejar una superficie horizontal, que facilitaría las infecciones de la herida; ha de ser inclinado, y orientado de tal forma que deje en la parte superior corteza y en la inferior la herida. Los cortes más anchos, aquellos que se hagan con sierra, conviene que se cubran con masilla de podar, sobre todo si el tiempo amenaza lluvias.

Para las plantas leñosas de tu jardín, la poda es el trabajo más importante del ciclo anual. La eliminación de las ramas enfermizas y los chupones revitaliza todo el vegetal, y favorece su crecimiento sano. Una buena poda determinará el porte, apariencia, vigor y floración de tus plantas durante todo el año.

 

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